martes, 16 de septiembre de 2014

Kits afectivos seleccionados, Seminario III Nivel II

Pequeña incursión al mundo interior de mis compañeros



Elegí estos kits en específico por la misma razón que me quedaría contemplando un cuadro más que simplemente al pasar. Por intriga en cuanto a la historia no sólo de los objetos sino también detrás y dentro de ellos, porque me conmovieron desde un punto de vista de auto-proyección, porque la imagen representativa no sólo se resignificaba en su modalidad recontextualizada sino que además me resultó conmovedora y/o estaba buena la foto, porque encontré ocurrente alguno de los kits, o por una combinación de todo lo anterior.

Yo creo que en algunos casos influye el ser y sentirse cercano a estas personas, en otros el ver los objetos, oír los relatos y sentir que transitamos por su historia cual si leyéramos un libro, y en otros cosas inexplicables que simplemente nos llevan a sentir una resonancia casi bioeléctrica con elementos simbólico-materiales.

También puede ser, al igual que la misma composición de nuestros propios kits, y de la misma manera que muchas cosas en la vida, por un "Pintó", un "Estaba bueno", o un "Parecía buena idea en el momento" (esta última generalmente a posteriori de anécdotas notablemente más pintorescas que otras).

En todo caso aquí están.








viernes, 10 de agosto de 2012

Premisa Tecnología - "Libertad que aprisiona, prisión que libera, velocidad que difumina"

Tal vez en igual medida, a mi parecer, la tecnología (no únicamente la informática) tiende a encadenarnos y darnos libertades.

Por un lado, gracias a ella se puede obtener la libertad de llegar mucho más lejos y más rápido a lugares (tanto físicos como conceptuales) a los que quizás no llegaríamos sin su ayuda. Pero esto también nos aprisiona, ya que, por ejemplo con el tren bala, el avión o el automóvil, para llegar a donde queremos dependemos de los horarios de otros y tal vez perdamos la oportunidad de distintas experiencias que podrían presentársenos de tomar el "camino largo" (en el caso de los lugares conceptuales y/o conocimientos, tenemos una gran variedad de fuentes e instrumentos a nuestro alcance pero corremos el riesgo de terminar todos contentos con conseguir el mismo "parrafito" de información y estancarnos).

En el caso de la computadora más veloz e internet, nos permiten la opción de lograr productos virtuales o comunicarnos con gente que tal vez no tendríamos forma de ver cara a cara o generar manualmente, pero quizás esto produzca que no hablemos con quien está al lado nuestro o ni siquiera intentemos producir cosas a mano (o, nuevamente, nos estanquemos en el "parrafito").

Además, en dichos casos, la velocidad con que podemos cumplir determinados objetivos por medio de la tecnología (tanto como la aceleración de su constante avance) puede nublarnos la visión e incluso hacernos perder de vista algunas cosas, volver otras irreconocibles o hasta limitarnos (o inundarnos con demasiadas opciones) e influirnos en nuestras decisiones. Aún así ese "difuminado" de la visión puede ser en igual medida positivo o negativo.

Espero, al menos, haber expresado algo de todo esto en la imagen presentada.

miércoles, 25 de julio de 2012

Eventual o perceptivo

¿Me pasan cosas que llaman la atención o llama la atención el cómo yo veo las cosas? Tal vez ninguna de las dos opciones, tal vez ambas, tal vez algo diferente.

Uno de los últimos días de las vacaciones de juliooo... erm... el asueto, un hombre y la que supongo sería su hija estaban saltando (skip, hop) por la plaza Cagancha (o Libertad, mismo lugar) de esa forma en la que saltan los niños arrastrando los pies y que es típico de la niñez (aunque suene redundante). Me enternecí muchísimo porque además de compartir la actividad (tanto el skip como el hop) el hombre tenía una cara de felicidad por el simple hecho de estar saltando con su hija que hasta era contagiosa.

Otro día del... asueto (aunque creo que fue anterior al descrito antes; bah, cronología lineal o no lineal, detalles, detalles), en la rambla, un muchacho venía andando en skate en dirección contraria a la mía (sino habría escrito "iba en mi misma dirección" y posiblemente yo ni siquiera lo habría notado así que tampoco lo habría escrito, válgame la paradoja hipotética) hasta que dicha tabla (la skateboard, obviamente) se le escapó. No sé si el muchacho se distrajo o si la skate derrepente desarrolló -o adquirió- mente propia e hizo un intento de viaje hacia la libertad, pero de descifrar ese misterio sumamente profundo se encargarán generaciones venideras, o nadie se gastará en tamaña pérdida de tiempo. Veremos. La cosa es que la skate se le escapó. Y venía directo hacia mí; de hecho hasta describió una sutil curva hacia donde estaba yo. Parte del misterio, supongo. Además parecía venir en cámara lenta, o capaz a cámara en velocidad normal y tabla en velocidad lenta, cosas de la percepción. La frené, el muchacho me agradeció, le contesté y nuestros destinos se separaron (el mío y el de la skate, al muchacho ni lo conozco).

No me acuerdo si en esos días saqué alguna foto (sí, señor "Lafone", se lo digo a usted, jaja).
Nuevamente, ¡hasta otra! ^_^

jueves, 12 de julio de 2012

Viaje corto, cuento largo

Crean los que quieran y quieran los que lo crean conveniente. Hoy salí a caminar a eso de las doce y en mis vicisitudes andariegas me encontré a mí misma en la rambla en segundo lugar (en primer lugar fui a 18 pero estaba medio estresante) y en tercer lugar me encontré un venteveo y una cachila. En realidad me los encontré en distintos momentos pero qué linda imagen ¿no?

Pero no solo eso, no señor (o señora, o ente indefinido equivalente extra-literario al yo lírico pero en segunda persona y de cuya existencia no estoy segura). No, también vi en este día aparentemente lleno de eventos (aunque hasta ahora conté más o menos dos) gaviotas enormes, una mujer sacándose fotos en la playa y un hombre haciendo ese deporte acuático (sí, leyeron bien, DEPORTE ACUÁTICO) en el que uno se engancha una tabla parecida a una sandboard en los pies y se agarra de un mini parapente a los efectos de hacer un surf que no es surf y un paracaidismo que no es paracaidismo. En el AGUA. Brrrrrr... Y eso que yo no fui la persona que de hecho estuvo mojada. Pero qué frío. Insisto: Brrrrrr...

Ahora. Convengamos unas cosas. En cuanto a las gaviotas,  no sé si eran anormalmente grandes o normales para la especie pero eran enormes para mí. Y las fotografié. O las capturé en fotografía (para quienes dicen que no está bien usar "fotografía" como un verbo, tranquilos chicos, no se broten). Repetidas veces.

En cuanto a la mujer que se estaba sacando fotos a sí misma en la playa, bueno, con el tiempo que hizo hoy (y yo salí a la hora que estuvo más complicado) puede parecer raro ir a la playa, algunos podrían calificarlo de locura. Y esta mujer, esta "auto-fotógrafa" lo hizo. Es más, cuando yo bajé a la playa me pidió que le sacara una foto con su cámara porque sino nadie le iba a creer que esta tan loca como para hacer semejante cosa. Y le saqué la foto. Dos, de hecho. Una de plano cerrado y una de cuerpo entero. Jeje. Locos unidos. Je.
Además me dijo que me pedía ayuda porque yo no tenía pinta de salir corriendo con su cámara. No sé de dónde sacó eso si con el gorro y la bufanda no se me veía la cara. Eso sí, efectivamente le saqué las fotos y efectivamente no salí corriendo con su cámara. Se ve que emito alguna especie de vibra confiable o algo. Insisto: locos unidos. Je.

Ahora sí. El tipo que estaba haciendo ese deporte acuático cuyo nombre me sigue evitando me superó incluso a mí. Aclaremos algo. Como dice la frase: "yo no sufro de locura, la disfruto a cada momento" y en mi forma enrevesada puede decirse que la llevo a un nivel considerable. Pero esto es mucho. Díganme lo que quieran, que yo también estaba en la playa, que no hay que juzgar a los demás (y si se fijan no lo hago, no digo que lo que hizo está mal, sino que el tipo me supera), que qué Ç@&@¡0 nos importa, y es verdad, es válido, pero este hombre estaba practicando un DEPORTE ACUÁTICO A 6 GRADOS CELCIUS DE TEMPERATURA (al sol, a la sombra hacía más frío). Bah, un valiente.
Quebrando una lanza en su favor, tenía puesto un traje de neopreno, y un día espantoso como el de hoy probablemente es el que provee las mejores condiciones para practicar el deporte previamente mencionado. Repetidas veces. La mención, digo.

A eso de las dos llegué a casa.

¡Hasta otra! ^_^